Cántico a la depresión post estudios.

La salida de la escuela de diseño, es como en la mayoría de carreras, una bofetada en toda la cara. En la calle te encuentras con gente resabidilla que te hunde y con otra de bellíssima que te aníma, provocando (almenos a mi), una sensación de terror al porvenir impresionante. Pero por suerte mía, la mayoría de mis actuales conocídos son bellísimas personas, almenos hasta donde me han mostrado.
Hace poco quedé para charlar del librillo ortotipográfico con Álvaro. Y tuve una de las charlas sobre diseño gráfico más gratificantes y agradable, por no decir la que más, desde que estoy en este sector. Todo este mundo visual, se me simplificó exageradamente, por la gran cercanía que demostró en la charla, y tuve una revelación lumínica y virginal. Vi de golpe el diseño en toda su simplicidad. El miedo a la calle había desaparecido.
Ví a los grandes diseñadores divirtiéndose. Trabajando en un proyecto de pequeña envergadura, intentando sacar oro, animándome a participar. Sí, esos proyectos que muchos les llaman “mierda”. La pollería del lado de tu casa, vaya. Y vi, como me animaban a darle horas y ganas, mientras el resto de mortales del sector me gritaban, -”¿Para qué? No mola.”-, con ciertos toques de glamour que me distanciaban de la realidad. Pero de fondo esos grandes diseñadores me gritaban: -”Ganas, ilusión, tiempo, fervor, diversión, humor y riesgo. ¡Es diseño!”-. Haciéndome interiorizar una fuerte sensación, de tranquilidad y estabilidad. Obligandome a luchar por que el cliente confíe en mi trabajo, sin importar el tamaño de la empresa, y me permita llevar el proyecto tal como creo conveniente, con su inestimable colaboración y aceptación del riesgo.
¿Quien soy? ¿Donde voy? ¿Porque coño no me hice administrativo? Lo vi todo claro. Soy el puto Àxel, quiero hacer buen diseño y lo lograré. Con tiempo, pero lo lograré. Y no me hice administrativo porque odio su “monótono aburrimiento”. De golpe lo ví, soy carne de estudio pequeño y proyectos mimados. Si un día, descubro que no puedo seguir esa vía, dejo este sector y me hago administrativo, que así al menos, haré solo 8 horas.
Me veía con las facultades que gritaban esos grandes colegas del sector. Me veía con muchas ganas, enorme ilusión, tiempo a ofrecer, fervor, ganas de pasármelo bien, reír y arriesgar. Me veía capaz de hacer cualquier proyecto, rodeado de amigos y compañeros.
Ahí, volví a bajar a la Tierra, y seguí hablando con Álvaro. Horas después, ya en casa, me replanteé esa visión.
Pero, ¿quienes son esos grandes diseñadores?. Cada vez lo veo menos claro, pues me han cegado durante mucho, mucho tiempo, los grandes nombres. Los que llevan años en el sector, han cogido miedo al riesgo, tienen una identidad y forma de ser y mostrar a sus clientes. Y los jóvenes, son menospreciados por miedo a su inexperiéncia, y temor a lo desconocido, pero que cuando les dan una oportunidad real, sacan trabajos de gran calidad y frescura (entendamos que estoy generalizando un poco). Ahí están Bendita Gloria, por decir uno que últimamente arrasa. Demostrando día a día su calidad, riesgo y ganas de disfrutar de nuestra profesión. Golpeando con su calidad en la frente de muchos de los considerados grandes del sector.
Parece que todo esto lo diga desde el conocimiento, y nada más lejos. Hablo a partir de una sensación, un momento lumínico, a lo visión de un santo. Con este texto, solo intento sacar la depresión post estudios, la depresión de cuando rompes la burbuja creativa y protectora de la escuela, y tratar de expresar lo que siento laboralmente en estos momentos. Demostrar que me siento con ganas y fuerzas para darlo todo para llegar a mi meta. Y con ganas de quitar el miedo, animar y hacer creer a cualquiera de nosotros, que para ser un buen diseñador solo necesita quererlo.
Puede que mañana, escriba algo que contradiga todo esto, pero por ahora, aún me aguanta el subidón.

Si señor!
Gracias por tu gran descripción.
E acabado diseño de indumentaria este junio, y entiendo a la perfección tus sensaciones.
Espero encontrar alguien de mi sector que me simplifique mis ideas.
besos
Me parece un texto cojonudo, Axel. Un gran modo de expresar un venazo que hemos tenido todos (o eso creo), en el que vuelves a las raices y a la ilusión con la que todos empezamos en esto.
¡Que no perdamos nunca la ilusión por hacer algo más grande y mejor!
Yo cuando estaba con los estudios me preguntó una compañera que para qué estudiaba y le respondi tajantemente: para ser el puto crack.
Sin la autoestima bien colocada ahí arriba, ya podemos empezar a comernos los mocos. Nos van a tirar diseños, vamos a descubrir a 300 que saben más que nosotros, vamos a pasar noches putas por el cierre, se te van a escapar detalles que luego joden tiempos…
…pero luego a mí todo eso me da igual en el momento en que toco algo que sale de imprenta y empiezo a rasparlo y a manosearlo. Lo demás, me da igual.
Alex… claro que si! xD
Marta espero que encuentres la persona que te haga ver la sencillez en tu trabajo.
Nano, ahí está la cosa, es un venazo, si. Pero quiero, y lucharé, por que ese venazo llege algún dia a ser realidad.
Skeku, yo nunca he querido ser un puto crack, pero si eso me permite trabajar en las condiciones que quiero, vaya que si lo intentaré. Y como tú, creo que la autoestima es importantísima, igual que la ilusión. Sin estas dos cosas, ya puedes meter horas, que siempre tendrás un listo que te pase por delante. No obstante, para mí, más que la impresión del proyecto y esas cosas, es el tiempo de pensar, buscar, desarrollar el proyecto lo que me llena. La impresión es un punto más técnico, que no deja de importarme, pero que no me llena tanto.
Grácias por los comentarios gente!
¡Bravo! No se puede decir más claro lo que todos hemos pensado al empezar.
Y como bien decís, sin las ganas de ser el ‘puto crack’ nada que hacer. En esta profesión siempre se tiene que estar bien arriba, pero bien arriba de animo, de energías, de sabiduría…
Y visto lo visto, no creo q te falten Àxel.
Un abrazo.
Leer los textos de Jesús y Skeku, me ha hecho pensar un poco. ¿Realmente quiero ser un Puto crack?. Los putos cracks se especializan muchísimo, un ejemplo de crack para mi, sería, Alex Trochut. Y quiero llegar a ser bueno en lo mío, pero sin llegar a un punto de ser considerado crack. Pues en ese momento, como a muchos otros, se les encasilla en un estilo.
Me gustaría encontrar un punto medio, que me permitiera evolucionar y variar estilo sin tener a una munión de gente que cuando vea un proyecto mio diga -”¿Eso es suyo?”-. Por eso, precisamente, me fijé y elegí poner en el texto Bendita Gloria. Pues creo, que su estilo de trabajo es, generalizando un poco, “el trabajo manual”. Pero su estilo visual es siempre sorprendente e innovador.
No se si me he explicado demasiado pero bueno. Esto es un comentario “semirapido” xD
que dios te libre de trabajar para la administración pública, àxel: no se te iban a quitar las ganas de diseñar, se te iban a quitar las ganas de vivir
como a mí
No seas cafre panchito! Las ganas de vivir no se pueden perder! Si realmente piensas así, haz un pensamiento en cambiar de curro. La vida se vive, no se trabaja.
freeeaks
Así me siento yo.
Pero yo también soy la put* María.
(entiéndase put* como alguien que también llegará lejos! jajajaja)
Un abrazo.
Bonito blog, bonitos diseños y bonitas palabras
….pues si, mal lo lleva el que no tenga confianza en si mismo y no aprenda algo cada dia…
El puto acsel! Di que sí! Desde luego la clave del éxito es el trabajo duro, si continuas así todo llegará seguro. Y no me refiero a ser considerado un crack sino a sentirte orgulloso de lo que haces. Saludos!!